Uno de los errores más graves cuando se trabaja en altura, es el uso de Elementos de Protección Personal (o EPP) en mal estado. Un equipo dañado, con desgaste o corrosión, puede perder su capacidad de protección al 100% en caso de un accidente; es por eso que los EPPs deben estar en perfectas condiciones para asegurar la función protectora. En el caso de los arneses, se recomienda realizar dos inspecciones anuales al producto en sus cinco años de vida útil, para asegurarse que sus cintas no presentan cortes, rasgado, quemaduras por calor o ácido, y que los conectores y partes metálicas no evidencian fallas de funcionamiento, fracturas o corrosión.

Para evitar la corrosión de las partes metálicas, los arneses Segma son confeccionados con argollas de herraje forjado con cincado antioxidante. El acero cincado tiene la capacidad de formar capas de óxido muy delgadas pero densas, para proteger la superficie contra la corrosión. Sin embargo, en entornos altamente corrosivos, el acero puede sufrir deterioro por picaduras, situación que disminuye significativamente el tiempo de vida del material.

Los principales factores que influyen en la corrosión de las hebillas y argollas de los arneses, son:

-La humedad atmosférica, que a partir del 60% de humedad relativa comienza a corroer el metal.

-El aire cargado de sal cerca de la costa (si el lugar de trabajo queda cerca del mar).

-La corrosión bimetálica o por par galvánico, que es causada por el contacto de metales distintos (donde un metal es menos noble que el otro). Por ejemplo, si el acero revestido de zinc está en contacto directo con acero inoxidable, se acelera la corrosión del acero revestido de zinc. Por estas razones, el equipo deberá ser inspeccionado ante cada uso, siguiendo las instrucciones de la etiqueta.

Mantenimiento y almacenamiento correcto de arneses y otros EPP

Antes de guardar, compruebe visual y táctilmente la integridad de las cintas, argollas, hebillas y costuras del arnés.

-Limpiar con un paño humedecido en agua. En caso que lo requiera, lave el equipo con jabón neutro y deje secar a la sombra. No someta el equipo a químicos abrasivos o agentes externos que puedan deteriorar sus materiales.

-Almacene a la sombra para evitar los rayos UV, en un lugar libre de humedad, salinidad (nieblas salinas), fuentes de calor, ácidos, bordes afilados, abrasivos o corrosivos cualquier agente que dañe su estructura.

Por último, es importante no exponer el equipo a trabajos en alto voltaje, fuentes de calor excesivo, maquinaria en constante movimiento, bordes afilados y superficies abrasivas, ácidos, gases corrosivos, abrasivos químicos o cualquier otro agente externo que pudiese degradar o afecte a la estructura del poliéster, poliamida o nylon, así como a los elementos de metal (acero forjado) que posee el producto.